
El futbol europeo comienza a buscar, desde mañana, un nuevo rey en Austria y Suiza, en un torneo que arranca más abierto que nunca, aunque otorgue a Italia el favoritismo que le da su condición de campeón del mundo.
Con la excepción de Dinamarca, y considerando a Rusia y la República Checa herederas de la Unión Soviética y Checoslovaquia, la decimotercera edición de la Eurocopa acoge a los campeones continentales anteriores y a los cuatro semifinalistas del pasado Mundial (Italia, Francia, Alemania y Portugal).
Aparece, por lo tanto, como un torneo de máximo nivel, en el que tan solo se echa en falta a Inglaterra, que purga con su ausencia el éxito de sus clubes plagados de extranjeros.
La favorita
Por primera vez, el vigente campeón apenas tiene presencia en los pronósticos, porque Grecia fue hace cuatro años un ganador por accidente, que aprovechó el cansancio de las figuras europeas.
Italia exhibe el cetro mundial logrado dos años antes y es el principal favorito, pero sin la claridad que mostraron otros campeones.
El conjunto de Roberto Donadoni, que no encandila con su juego, lo tiene todo. Un goleador (Luca Toni), un gran portero (Gianluigi Buffon) y talento (Andrea Pirlo, Alessandro del Piero), pero deberá superar la ausencia de su capitán, Fabio Cannavaro, el alma del equipo que triunfó en Alemania, quien se lesionó de gravedad en el primer entrenamiento en Austria.
Larga lista
Tras Italia, el número de candidatos es numeroso. Francia, Alemania, España, Portugal y Holanda a duras penas ocultan sus ambiciones.
Los franceses, subcampeones mundiales, comparten grupo con los italianos, pero no son el equipo de hace dos años. No tienen a Zidane y las estrellas que le acompañaron han envejecido.
Alemania ha apostado por la continuidad del proyecto que comenzó Jurgen Klinsmann y sin los grandes jugadores de anteriores épocas, sigue entregada a la inspiración de Michael Ballack y a su poderoso ataque (Klose y Podolsky).
Tanto de Holanda como de España, se espera cualquier cosa. Son capaces de lo mejor y de lo peor.
Holanda puede caer en el “grupo de la muerte” o ser la alternativa, porque tiene un equipo joven, con calidad suficiente.
Y está Portugal, que llega con el mejor jugador del momento, Cristiano Ronaldo, y un técnico ganador, el brasileño Luiz Felipe Scolari.
Austria-Suiza es, en cualquier caso, un torneo abierto a las sorpresas. Que nadie se extrañe si ninguna de las favoritas se queda con el título. |